La primera imagen que tengo del yoga es la de un tipo prácticamente desnudo y en una posición imposible de mantener más de 2 minutos. Cuando me aproximé un poquito más empezaron las dudas ¿Qué es más importante? ¿Las posiciones o asanas? ¿La respiración o pranayama?… Este abril nos iremos con Silvia Ojea a practicar Yoga Shri Vivek en Marruecos. Chulo ¿verdad? Así que mientras preparábamos el viaje le hicimos algunas preguntas.

¿Por qué tengo la sensación que el yoga está fraccionado Silvia?

En mi opinión, cuando el yoga llegó a occidente, en función de los intereses de las personas que lo transmitieron, unos se centraron más en la práctica física, otros en la meditación… Y ello dio lugar a que se dividiera el yoga.

Silvia Ojea, nuestra profe de Yoga en el viaje que haremos el próximo abril a Marruecos practica el Shri Vivek – Yoga Integral. Se llama integral porque trabaja todas las dimensiones de la persona: el cuerpo, la mente y la energía. El planteamiento es sencillo. A través de asanas (posturas muy suaves) vas liberando las tensiones del cuerpo. Flexibilizas. Estiras. Tonificas. Al hacer esto estimulas los órganos internos. Se relaja el sistema nervioso. Aumenta la vitalidad y la salud vuelve al cuerpo. Las asanas van acompañados de pranayama. El dominio de la respiración nos ayuda a oxigenar y limpiar los tejidos del cuerpo y la sangre. Esto repercute en las emociones. Con el cuerpo y la mente en calma podemos ver nuestros quebraderos de cabeza desde otra perspectiva y encontrar soluciones a los conflictos de la vida diaria.

Silvia ¿por qué muchas veces se dice que la felicidad es la relajación?

Según mi experiencia, cuando aumenta mi energía después de la práctica de yoga o de recibir o dar un masaje, mi cuerpo está más relajado y mi mente más calmada. Entonces siento internamente un bienestar que se refleja en alegría, felicidad. Noto que estoy más centrada en mí y puedo concentrarme más en lo que hago. En definitiva estoy más presente y no me afectan tanto las cosas de fuera… Y eso me genera felicidad, satisfacción.

¿Cómo llegaste al yoga?

En un momento de mi vida, sufrí problemas de estómago y el médico me comentó que era debido al estrés del trabajo y que debería tomar medicación de por vida. No quedándome conforme con la solución que me dio, hablé con una amiga, quien me recomendó empezar a practicar yoga y, por otro lado, me traté con acupuntura. Noté una gran mejoría y a partir de entonces empecé a interesarme por las terapias naturales y el yoga. Practiqué diferentes tipos de yoga hasta que encontré la formación de coach de yoga Shri Vivek y de masaje ayurvédico. Desde entonces me he centrado en este tipo de yoga y masaje, y observo cada día los grandes beneficios que me aportan a mí y a las personas con las que los comparto.

¿Qué nos espera en el viaje a Marruecos?

Muchas cosas. Podremos compartir durante unos días, con un grupo reducido, una cultura tan distinta a la nuestra, tan rica en arquitectura, gastronomía, paisajes… Podremos disfrutar de la amabilidad de la gente… y combinar todo esto con la práctica del yoga y la meditación con las dunas de fondo. Este viaje nos permite desconectar de nuestra rutina. Además, según las inquietudes del grupo, compartimos consejos y conocimientos sobre Ayurveda para adquirir buenos hábitos de salud. Y, por supuesto, compartimos muchas risas, baile… Así, que ¡animaos!

Me gusta hacer todo aquello que me hace sentir feliz