El tercer periodo comprendió desde finales de 1937 hasta finales de 1938 y supuso la consolidación de la campaña aérea contra la ciudad, con una acentuación de los bombardeos diurnos y nocturnos. Hubo jornadas en que las alarmas costeras no daban abasto, mientras que los medios de rechazo estaban sometidos a un gran desgaste, cosa que favorecía a los asaltantes. Los días 16, 17 y 18 de marzo de 1938 tuvo lugar el ataque indiscriminado ordenado por Mussolini, con olas constantes de aviones y una duración del tiempo de ataque nunca vista en aquellos momentos. (extraído de Guia de Defensa 1936-39 Barcelona MUHBA)

El Turó de la Rovira

El Turó de la Rovira es un pulmón dentro de la ciudad de Barcelona y uno de los parques más completos y complejos de la ciudad. Combina parque urbano con una zona histórica y otra forestal. Lugar escogido por muchos runners. Pero no sólo te encontrarás gente haciendo deporte. También se suele hacer picnics. Es un parque apreciado por aquellos propietarios de perros que quieren un espacio donde su perro pueda correr, jugar y cansarse. Parque. Bosque. Espacio histórico. ¿Quién da más?

Los Bunkers del Carmelo

En Trupis vamos haciendo paseos periódicos por diferentes zonas de la ciudad y éste nos gusta especialmente. Es muy agradable caminar por un bosque en medio de la ciudad. Además nos brinda una panorámica de la ciudad privilegiada. Nos permite hacer un poco de ejercicio mientras conocemos parte de la historia reciente de la ciudad.

Ponte las zapatillas de deporte y apúntate a la próxima caminata. Solemos acabar tomando algo. Caminar y conocer gente es una forma maravillosa de pasar un buen rato.

Escoger la perfecta compañía para disfrutar de tus hobbies no es tarea fácil. La compañía puede transformar una experiencia o en algo absolutamente inolvidable o en un auténtico infierno. Seguro que no necesitas que te ponga ejemplos. No sólo se ponen en juego los mismos gustos. También hay que tener en cuenta lo animado, maniático, flexible, dialogante, respetuoso, asertivo… que es cada quien. ¿Difícil? Pues si lo trasladamos a un viaje todo se intensifica. Conozco “inseparables” que pasaron a ser un “a ver si nos vemos que voy liado” en zero-coma al volver de una escapada.

Un viaje son muchos viajes

Me muevo entre estas dos frases:

“Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente” (Mark Twain)

“No hay tierras extrañas. Quien viaja es el único extraño” (Robert Louis Stevenson)

Hay quien viaja a pelo, para sentir. También están los que se informan minuciosamente a través de publicaciones especializadas. Viajar es descubrir y en ese proceso de descubrimiento, todo es válido pero si tienes una ayudita para comprender mejor algunas cosas mejor que mejor ¿no? No es necesario que te hagan de canguro durante todo el viaje, pero en ciertos momentos del trayecto los buenos guías pueden mostrarte cosas que tú jamás verías porque te falta la otra mirada.

Guías ¿cómo escoger uno bueno?

Os recomiendo que contactéis con vuestro futuro guía con tiempo. Es más trabajo de partida pero si lo que se busca es una experiencia totalmente a tu gusto es mejor evitar los paquetes que te ofrecen ya hechos. Ganas en cercanía y en empatía y en muchos casos, al eliminar intermediarios, el guía también sale ganando.

¿Pero qué buscar? Si no tenemos ninguna referencia de alguien cercano tenemos que destinarle un poquito de tiempo a la búsqueda. Poderos entender es importante; menos coña que a veces es un drama el tema de los idiomas. También es fundamental que tenga la suficiente flexibilidad como para modificar una ruta o hacerla a nuestro gusto. Esto requiere de un conocimiento no sólo de la historia, de la geografía o la  climatología sino también social.

Rachid Ouzina

trupis rachid ouizaSi vuestro destino es Marruecos os recomiendo que contactéis con Rachid Ouzina. Sus primeras experiencias con el mundo del turismo las tuvo en su infancia. Nacido en Merzouga de pequeño se dedicaba a vender recuerdos del desierto, como fósiles (hay importantes yacimientos en la zona) o artesanía. Más tarde fue camarero en albergues y campamentos.

Desde pequeño tenía un sueño, crear mi propia empresa. Se me dan bien los idiomas y las personas. Me gusta conocer gente de otros países e intercambiar impresiones y formas de pensar. Dar a conocer el Marruecos auténtico a las personas que nos visitan.

Como camellero tuvo la oportunidad de empezar a ser guía para todas aquellas personas que querían disfrutar de las enormes dunas del Sahara y sus oasis. Siendo guía y conductor para otros se formó desde la experiencia y ya hace 10 años que, tras muchos esfuerzos, se pudo comprar un 4×4 y empezar a trabajar en su propia empresa.

La seriedad en el mundo del turismo es básica. Me gusta que los clientes se sientan cómodos. Como en familia. Intento conocer sus gustos y elaborar las rutas a su medida. Mostrar los rincones más auténticos de Marruecos me apasiona.

Desde su web Maravillas de Marruecos habla de su amor por su país y nos muestra algunas de las cosas que puedes descubrir junto a él. ¡Todo es hablarlo!

Tengo poco tiempo libre, pero en cuanto puedo vuelvo a visitar a mi familia. Volver a las enormes dunas de Merzouga y contemplar  la caída del sol y el cielo lleno de estrellas, como cuando era camellero.

El sábado 26 de noviembre hicimos el primer Cara B en el MNAC y todxs los que participamos nos quedamos con una sensación indescriptible. Queríamos más. Hay 19 salas ocultas al público que están llenas de arte, de historia, de leyendas, de guerras, paz, amor y fe. Salas que cuentan lo importante para el ser humano. ¡Qué maravilla!

MNAC en la historia

Creo que el Palau Nacional fue edificio antes que museo. Me explico. En 1929 Barcelona sufrió una fiebre urbanística parecida a la que muchos recordamos en 1992. Barcelona se quería poner “guapa” para gustar a los visitantes de la Exposición Internacional de 1929 como lo hacían ciudades como París. Acabada la Expo se le dio utilidad desde el principio como museo. Así en 1934 abrió sus puertas como Museu d’Art de Catalunya, reuniendo la colección medieval. Aquí mencionaré otro punto importante y es que la concepción de museo era diferente. Mientras que en la actualidad prima que el visitante se lleve una reflexión, un diálogo con las obras, en aquellos primeros tiempos el objetivo era mostrar una colección de obras, generalmente ordenadas por épocas o autores. Era una visión coleccionista del arte; como la que puedo tener yo en mi casa con los posavasos.

Si bien el museo empezó con colección medieval actualmente cuenta con una de las mejores colecciones de pintura mural románica del mundo. El modernismo catalán, el arte gótico, barroco hasta llegar a contar con una colección de arte moderno muy interesante. Cuenta además con una colección de numismática, de grabados, de fotografía… alberga más de 250.000 obras y esto ha requerido de algunas adaptaciones. Gae Aulenti fue la arquitecta encargada de darle la imagen pero sobretodo la funcionalidad que requería el MNAC. El edificio es grande (unos 12.000 metros cuadrados) pero si cuentas las obras (a ojo) te darás cuenta que los números no te cuadran. No hay tantas obras expuestas.

Cara B: Los bastidores del MNAC

Esta visita no va a tener imágenes. Ni ninguna otra que hagamos a las reservas del museo. No se pueden hacer hacer fotos, mejor ir sin bolsos (dejarlo en taquilla), ni abrigos, ni paraguas… La visita fue totalmente personal. En Trupis nos gustan los grupos pequeños por eso: todo el mundo pudo preguntar lo que quiso, fuimos a un ritmo relajado y Nuria y nuestro vigilante fueron unos fantásticos anfitriones en la visita.

Desde los muelles de descarga donde llegan las obras hasta las salas de exposiciones hay un mundo oculto que pudimos ver. No todo pero sí una parte. Pero, como os decía antes, no todas las obras están expuestas. De hecho no hay ni una quinta parte expuesta. ¿Y el resto? Os reconozco que cuando pensé en la imagen de esta actividad Indiana Jones me vino a la cabeza rápido y especialmente esta escena del Arca Pérdida. Y nosotros nos metimos en la Cara B.

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Embajadores por horas

Hace unos días, compartía en el grupo de Facebook Viajes Trupis una entrada sobre los guías de turismo y el espacio se me quedó corto.

Y es que tanto si nos gusta viajar, como si disfrutamos de la historia, el arte o las maravillas de la naturaleza catalogadas como patrimonio es más que probable que nos encontremos con un guía turístico. Ese maravilloso cicerone posee los conocimientos suficientes como para explicarnos los qué, cuándo, cómo, quién y por qué. ¡Poca broma!

La importancia de saber escoger un buen guía

Acertar no es sencillo. No voy a comparar un guía con un melón pero ya imaginas por dónde voy: hasta que no te encuentras en situación no vas a saber cómo va a ir la ruta. El “Saber Hacer” se presupone pero además influyen la empatía, la extroversión y especialmente la pasión. Estoy convencida que la pasión se respira y transmite marcando la diferencia. Pero podemos intentar minimizar los riesgos. Lo primero te diría que escogieras entre una guía oficial y la teatralización cultural.

Guía oficial

«¿Qué pasa? –pregunté–. ¿A los guías no les gusta que un particular les haga la competencia?» (extraído de “La cripta, los guías y el pistolero” de Patente de corso de A. Pérez Reverte.- artículo completo aquí)

Creo que sin llegar al absurdo que comenta Arturo es importante pedir ciertos mínimos de calidad cultural. El motivo es sencillo: con un guía oficial vas a tener la seguridad que lo que te están contando es cierto.

Teatralización cultural

Si de pequeño te llevaban de excursión a la catedral con el cole y te aburrías soberanamente, a lo mejor no es que no te interesara la historia sino que la forma de explicar no encajaba con tu forma de fijar la información. ¿Has vuelto a intentarlo? ¿Por qué no pruebas con una visita teatralizada? Y si tienes niños es una fantástica forma de acercarte a la cultura con ellos.

Plus ultra

Este “algo más” sea probablemente el punto más determinante para que una visita sea buena o mala. Aquí se ponen sobre la mesa las tablas, la pasión, la creatividad y la originalidad de nuestro guía. ¿Algún truco?

Podemos intentar acertar con nuestro guía viendo los comentarios que otras personas han hecho sobre la visita y el guía en internet. Reconozo que este sistema funcionaba muy bien hace unos años pero actualmente se ha visto muy manipulado. En este sentido suelen ser más fiables aquellas actividades que tienen muchos comentarios (es más difícil generar 10.000 comentarios ficticios que 6). El “pero” estaría en que muchas veces esto depende del presupuesto en publicidad que se tenga y no siempre de la calidad.

También es bueno que nos encontremos con críticas y es que la perfección no existe y siempre habrá alguien que tenga un “pero”. Yo suelo pedir la tarjeta de visita de aquellos guías que me han gustado para contar con ellos en futuras ocasiones.