Érase una vez… Anna Manso

Entrevista Anna Manso Trupis

Hay veces que siento una rara envidia. Por ejemplo, cuando veo a alguien que es capaz de sacar ESA foto perfecta del parque que conozco tan bien dándole ESE ángulo que ni se me había ocurrido. También me pasa con las personas capaces de expresar las cosas de la forma justa y precisa, siempre con una historia pendiente que contar. Como Anna Manso. Sólo hace falta ver  lo que ha hecho  para flipar en colores. ¡Y no para!

-¿Cómo lo haces? ¿Cómo te inspiras?

No tengo un método científico, más allá de activar el cerebro para estar siempre atenta a la búsqueda de ideas. Yo lo llamo tener la antena conectada. Una antena que me permite captar posibles historias, personajes y situaciones. El empuje para escribir viene de una misma, y de las ganas que tengo de contar historias y normalmente son éstas las que me atrapan y me “obligan” a sentarme y a escribirlas. Por lo tanto la inspiración en mi caso es una mezcla de deseo interno, fuerza de voluntad y una búsqueda constante de ideas.

– ¿Y si la inspiración no llega? ¿Y si te quedas bloqueada en un punto de la historia y no hay forma?

En caso de bloqueo lo único que sirve es insistir y aunque suene contradictorio descansar. Descansar para dar espacio a pensar, a que el cerebro pueda reconectar y buscar nuevas opciones, a tener una distancia que siempre es buena. E insistir y seguir trabajando porque no hay recetas mágicas. Y también saber cuándo hay que dejar una historia para más adelante. O descartarla, aunque duela.

– ¿Cómo es un día de escritura para ti?

Mi rutina se basa en sentarme y escribir, en proponerme proyectos a los que siempre pongo fecha de entrega, y dedicarle horas. Suelo trabajar de 9 a 17 horas y me lo tomo como algo muy poco romántico. Trabajar, trabajar, trabajar.

– Tú escribes para niños y adolescentes y tengo la sensación que es una literatura muy particular. ¿Crees que siempre hay una enseñanza detrás  que mueve la historia?

Cuando escribo para niños nunca me dejo llevar por las ganas de transmitir una enseñanza. Soy escritora, no pedagoga, y no me gusta que la literatura infantil cargue con el lastre de la obligación de una enseñanza moral, ética o de cualquier tipo. Contamos historias. Y como tales no son neutras, claro. Pero son historias que deben maravillar por ellas mismas.

– Y colorín colorado ¿Cuál es el mejor final para un cuento?

El mejor final para un cuento siempre es aquel que es leal y sincero con el personaje y la vida, que es coherente, aunque no sea el más feliz. Pero en el caso de la literatura infantil y juvenil, también es aquel que deja una puerta abierta a la esperanza. Siempre.

Mis aficiones son muy corrientes: leer, ver series de televisión y cine, salir a caminar y estar con mis amigos y mi familia.

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sonia
De Barcelona. Chapurreo inglés lo suficiente para hacerme entender (¡sigo intentándolo!). Curiosa. Cinéfila. No sé vivir sin música. Tapeo como filosofía. Vino-aprendiz.

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